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lunes, 19 de junio de 2017

18 de junio de 2017. Un torero que se fue.

Ganadería

La corrida anunciada de José Luis Marca, de origen Juan Pedro Domecq, fue remendada con dos novillos de El Cortijillo, de origen Núñez, lidiados en 5º y 6º lugar. Los animales mostraron una nobleza excesiva en la muleta, pero su juego en los tercios anteriores fue de una mansedumbre y descastamiento impropio de animales de su raza. En el último tercio pusieron en bandeja el triunfo de los toreros pero ninguno lo aprovechó. El primero y el segundo fueron aplaudidos en el arrastre.

Terna:
  • Ángel Jiménez: De blanco y oro. Estocada contraria y tendida. Aplausos. Pinchazo y estocada caída. Aplausos. 
  • Ángel Sánchez: De rioja y oro. Bajonazo atravesado. Aplausos. .Estocada perdiendo la muleta y saliiéndose de la suerte. 
  • Jesús E. Colombo: De morado y oro. Estocada caída entrando por derecho. Estocada caída tirándose a ley. Oreja.
Presidente: D. Justo Polo Ramos.

Concedió una orejita a Colombo sin fundamento. Es el triunfalismo a todos los niveles.

Suerte de varas: 
  1. Amante. 512 Kg. Jabonero sucio. Derribó al caballo con la mansedumbre por delante y en la muleta fue un carretón que se toreó solo. Fue aplaudido en el arrastre. 
  2. Aguaclara II. 470 Kg. Jabonero. Después de no mostrar absolutamente nada en el caballo, en la muleta fue un carretón. Lo aplaudieron en el arrastre.
  3. Iluminado. 497 Kg..Negro salpicado. Sin ser castigado en el caballo llegó a la muleta sin recorrido.
  4. Aguaclara I. 459 Kg. Colorado. De salida fue un manso de libro. En la muleta se fue con las dos orejas al desolladero. 
  5. Musiquero. 489 Kg. Colorado chorreado. El Cortijillo. De salida un manso de escuela, pero de orejas en la muleta. 
  6. Rompelindes. 515 Kg. Colorado girón. El Cortijillo. Un manso pregonado que se dejó torear en el último tercio. 
Cuadrillas y otros: 

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria del torero, Iván Fandiño, fallecido el día anterior en la plaza francesa de Aire Sur L’adour de una cornada infringida por un toro de Baltasar Ibán. D. E. P. Los tres toreros brindaron sus primeros novillos al desaparecido torero de Orduña.

Una vez que desaparecieron los "isidros" y gran parte de los espectadores triunfalistas, la plaza registró un tercio de su aforo en tarde da alta temperatura. 

Comentarios:

La tarde estuvo marcada por la desaparición del torero, Iván Fandiño el día anterior. Por fin los presidentes se pusieron de acuerdo y sacaron un comunicado por los altavoces que solicitaban a los espectadores que respetaran el minuto de silencio, su comienzo sería señalado con la aparición del pañuelo blanco por el presidente y su retirada al concluir el tiempo establecido- Así fue. El torero se lo merecía. Queda tu presencia en nuestro recuerdo, TORERO. Y como la vida continúa y el mejor homenaje que se le podía dar al torero vasco es que la fiesta lo recuerde a través de sus festejos, no dejaremos de ofrecer su homenaje a través de nuestras humildes crónicas. 

El único novillo que se marchó al desolladero sin una de sus orejas fue el sexto, y fue una pena, ya que los cinco restantes a pesar de su mansedumbre en el primer tercio, mostraron una bondad impropia de un toro de lidia, virtud que puso en bandeja el triunfo de los toreros y que ninguno supo aprovechar. Los novilleros dilapidaron todo un torrente de oportunidades de triunfo. 

El primero de Ángel Jiménez fue un carretón, un novillo que no dijo nada en el ruedo excepto la bondad que mostró en el último tercio, pero el torero lo hizo al revés, remataba los muletazos por arriba en lugar de por bajo, En el toreo al natural el animal obedecía la muleta como un corderito, pero el matador continuo empeñado en hacer la faena al revés. Su segundo fue un manso que nadie consiguió parar en el ruedo, pero cuando llegó al último tercio y el torero se puso serio, le bajó los humos con cuatros muletazos por bajo que el novillo entendió que el juego se había terminado. Pero el que continuó con el juego fue el torero, que interpretó que había que torear por internet. Es la moda y seguramente .lo que habría firmado en el contrato. De nada le valió al novillo romper en la muleta si el torero tiró el triunfo por la borda, con un toreo barato de solemnidad dejándose ir a su enemigo/amigo con los dos trofeos al desolladero. Es lo que le tocó vivir al novillero.. 

Ángel Sánchez en su primero dio dos versiones en su toreo, al comienzo de faena se dobló con su enemigo con gusto continuando con una tanda de redondos templando la embestida del animal. Por el pitón izquierdo el burel tuvo menos recorrido, lo que le hizo volver al pitón derecho, pero a partir de aquí le costó acoplarse, y su toreo careció de profundidad, rematando los muletazos para fuera y con el pico por delante a pesar que su enemigo fue un carretón y una babosita sin peligro. Para no quedarse atrás en la moda, remató con unas bernardinas. Su segundo fue otro manso de orejas., y el torero intentó sacarle lo que no tenía, para ello tuvo que aguantar alguna que otra acometida, pero fue una pena ya que no llegó a colocarse en ningún momento en el sitio que le correspondía ni le presentó la muleta como debía, pero se ha impuesto el pico colocarse al hilo del pitón y todos adquieren sus faenas en la misma tienda y pobre el que se salga de la norma. Será que les obligan en los contratos……

Jesús E. Colombo pareó a sus dos enemigos y puso mucho tesón en su labor, pero solo consiguió lucirse en dos pares en el sexto, donde llegó a cuadrar en la cara de su enemigo, sin embargo se lució cuando entró a matar. En ambos se tiro al morrillo y por derecho. A su primero le exigió tanto en los primeros tercios que cuando llegó a la muleta el animal ya no tenía fondo para soportar una lidia de 10 minutos, por lo cual el matador trató de justificarse y esperar que su segundo enemigo le ofreciera la oportunidad de lucirse. Su segundo fue otro manso de cursillo para aspirantes a novilleros pero como los anteriores, llegó a la muleta ofreciendo los trofeos al matador a bajo coste. El torero tuvo la habilidad de doblarse con él y decirle quien mandaba en la pelea y a pesar que el animal tuvo querencias a las tablas, lo mantuvo en los medios, donde le recetó una tanda de redondos ajustados. En el toreo al natural tuvo algunos detalles pero cometió el error de prolongar la faena intentando calentar el ambiente. Mató de una estocada tirándose a ley y el público puso todo su empeño en regalarle un trofeo. 

©Pepeíllo.

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