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viernes, 16 de mayo de 2008

San Isidro 2008 8ª: La puerta grande que pudo ser

15 de mayo de 2008

Toros de: El Pilar: Encaste: Aldeanueva.
Terna:
  • Juan Bautista: Estocada en los bajos. Bronca. Pinchazo perdiendo la muleta. Estocada saliéndose de la suerte. Silencio.
  • Manuel Jesús “El Cid”: Estocada desprendida. Vuelta con petición. Tres pinchazos. Aviso y un descabello. Ovación cerrada y petición de vuelta que el torero se niega a dar.
  • Alejandro Talavante: Estocada habilidosa perdiendo la muleta. Silencio. Estocada caída, atravesada y tendida. Silencio.

Preside la corrida: Manuel Muñoz Infante.

El triunfador de la tarde fue el torero Manuel Jesús El Cid al realizar una gran faena al quinto de la tarde, lo que ocurre es que no rubricó con la espada lo que había conseguido con esa muleta poderosa que tiene, sobre todo en su mano izquierda. La espada es el punto flaco de este torero, no sé si por su condición de zurdo, el caso es que a su primero lo mató de una estocada, seguramente al no tener la presión de perder con la espada lo que tenía al alcance de la mano. Así son las cosas, se pierde en un segundo lo conseguido en cinco minutos. En este torero ya llueve sobre mojado, y claro, los aficionados, mirándolo desde un punto egoísta, ya podían irse satisfechos con lo que el torero les había ofrecido, y como su porvenir tampoco dependía de esa faena, pues no causaba ninguna pena en sus sentimientos. El caso es que la suerte de matar es la suerte suprema, donde según el dicho en los morrillos de los toros están los “biyetes”, pero este torero tiene que estar cumbre para que ese gafe que tiene a la hora de la verdad no le suponga un fracaso. Hay toreros que tienen ese “don”, y no les ha supuesto ningún avance significativo en su carrera.

El quinto toro salió de chiqueros comiéndose el capote del torero, el cual se lo tuvo que sacar a los medios ya que le apretó de lo lindo. En el burladero del 7 remató haciendo carpintería. Con el caballo cumplió y como el picador no anduvo fino sacó la montura a los medios y derribó. No obstante, el toro siguió sacando casta y en la faena de muleta brindó la oportunidad al maestro de demostrar lo que sabía hacer, que no era ni más ni menos que torear, y eso fue lo que hizo. Lo recibió con la izquierda, en la boca de riego, dando una serie muy aseada que remató con un afarolado. En la siguiente serie de naturales dio uno “cumbre” que no tuvo fin, rematando donde se rematan los pases, en la cadera. A partir de aquí todo lo que ocurrió no se puede describir en una página ya que se fue mezclando el arte del torero con los “olés” secos y desgarrados de los aficionados, tanto al natural como toreando en redondo. El final ya lo conocen.

Juan Bautista se encontró con un primero que salió embistiendo con las manos por delante como signo de invalidez, y en su pelea con el caballo el montado no midió el castigo y el animal salió hecho un marmolillo. En la primera entrada se rompió la vara y un trozo de ésta saltó al tendido ocho con bastante fuerza. Esperemos que no causara daños a los aficionados allí presentes. En su segundo, un toro que no se empleó en varas, quedó con las fuerzas justas para que el torero le dieran los muletazos de rigor, pero el matador estuvo ventajista y desconfiado.

Talavante ha perdido el sitio que tuvo las temporadas anteriores. A su primero de salida le enjaretó dos verónicas muy ajustadas. El toro fue picado en su primera entrada al caballo por el picador de reserva al salir suelto de los capotes de sus lidiadores. Después entró al picador de turno pero lo único que hizo fue marcar. En la faena de muleta se pudo comprobar que el toro se quedaba corto en sus embestidas, pero el torero tampoco estuvo a la altura de otras ocasiones, toreando con ventaja y sin acoplarse a su enemigo. Su segundo, un toro que acudía a los engaños con alegría, entró al caballo sin haberlo puesto en suerte y lo sacó al tercio, ante la ineficacia del montado. En el tercio de banderillas acudía con prontitud, poniendo en apuros a los rehileteros, y como consecuencia de ello enganchó al torero de plata Luis García al intentar cuadrar en la cara del toro. En la faena de muleta, le dio una buena serie al natural en los medios pero con esto, acabó todo.

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