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lunes, 27 de mayo de 2013

27 de mayo de 2013: Así está la fiesta


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo

Feria de San Isidro. 18º de feria. Corrida de novillos.

Ganadería: 6 novillos de Carmen Segovia. Encaste Torrestrella.

Terna

  • Tomás Campos.: De tabaco y oro. Estocada trasera y baja, aviso, sartenazo en toda regla y dos descabellos. Silencio benevolente. Se tira a matar bien y cobra una estocada muy trasera y tendida, descabello. Silencio.
  • Curro de la Casa: De. tabaco y oro. Estocada trapacera, tendida, trasera, caída, saliendo trompicado, estocada muy baja, aviso. Que dos puñaladas traperas le ha pegado, el novillo no se merecía este final. Silencio muy benevolente. En el quinto, estocada muy trasera. Aviso, otra estocada trasera, atravesada y pinchazo, estocada que hace guardia, 2º aviso y tres descabellos. Silencio incomprensible del público festivalero. 
  • Sebastián Ritter. De turquesa y oro. Estocada caída y tendida que vale. Silencio Pinchazo, estocada, aviso y 2 descabellos. Aplausos.

Presidente: D. Trinidad López Pastor. En esta ocasión la corrida no presentó ningún problema que hiciera tomar alguna decisión partidista al presidente. Todo transcurrió con normalidad.

Suerte de varas:
  1. Soñoliente: La primera vara la recibió en el tendido 2. La siguiente vara y ya colocado el caballo en contra querencias, el montado lo picó trasero. El astado salió suelto. Manso y soso en el capote. 
  2. Charrito: En la primera vara fue picado trasero y en los bajos. El astado salió suelto de la pelea. En la segunda lo único que hizo fue defenderse, el piquero no lo enganchó y el novillo después de empujar sin clase salió suelto. Manso en el caballo, después de una mala lidia. Se dejó torear en la muleta, fue aplaudido en el arrastre. 
  3. Protestón: En la primera vara entró al caballo al relance y fue picado trasero. En la segunda vara no fue castigado y mostró blandura. Ha cumplido en el caballo, blando y se ha dejado torear en la muleta. 
  4. Capitán. En la primera entrada al caballo fue picado trasero y el piquero no rectificó. En la segunda vara de nuevo fue picado trasero. Manso, descastado que llegó con peligro a la muleta.
  5. Dormidito: Primera vara baja y trasera, el astado salió huyendo de la pelea. En la segunda entrada el novillo salió despavorido del caballo. En la tercera el piquero le tapó la salida, en este caso justificado ya que era la única forma de picar al manso, en cuanto le dio la salida el novillo volvió a salir huyendo. . Manso y descastado y el novillero no pudo con él. 
  6. Divertido: Se duele al sentir el hierro y hace una fea pelea en varas, el piquero lo castiga en la paletilla. Marca arriba y el novillo no se emplea. Manso y descastado, 

Cuadrillas y otros.. Por fin un picador picó en el morrillo, fue Antonio Muñoz de la cuadrilla de Sebastián Ritter. Los banderilleros de Curro de la Casa no estuvieron acertado, tanto en el segundo como en el quinto dieron un sainete al aparear, dejando en mal lugar al colectivo que representaban, y eso que el segundo novillo fue una raspa. Muchos aficionados creyeron que no cobrarían por ese trabajo, ya que si lo hicieron pusieron en entredicho, primero su profesionalidad y segundo su honradez. De lo que no hay duda es que le tomaron el pelo a los espectadores. Sin embargo José Manuel Montoliú por lo menos intentó lucirse en banderillas en el primero de la tarde.

Comentarios: Va pasando el tiempo y por el escenario de Las Ventas van desfilando los toreros y el ganado que la empresa ha elegido para este feria, larga y tediosa. Hasta la fecha, pocas cosas buenas han ocurrido, salvo detalles va predominando la mansedumbre en el ganado y la mediocridad en los toreros, con el agravante que cuando ha aparecido la casta, o los toros se han dejando torear en la muleta, los toreros, sin exclusión de clases, han aplicado la misma fórmula: el toreo ventajista, aprovechándose de la ignorancia de un público triunfalista y orejero, mirando con malos ojos a los que han exigido el toreo de verdad, tratándolos como especie a extinguir.

Los toreros noveles van al rebufo de sus matadores preferidos, pero como la mayoría son de la misma escuela ventajista y con ese tipo de toreo triunfan, ese es el camino a seguir por los que vienen detrás. Ayer quedó reflejado de nuevo sobre el albero venteño. Tres espadas noveles, los tres cortados por el mismo patrón y los tres sacaron a relucir en su toreo las ventajas que supuestamente les han enseñado en las escuelas taurinas. A pesar que los astados mostraron un comportamiento variado ninguno de los tres mostró dotes lidiadoras. Así le ocurrió a Sebastián Ritter en el sexto, que al no ofrecerle su oponente la oportunidad de lucirse echó mano de un arrimón injustificado. Sin embargo en el tercero, un manso encastado, que se dejo torear en la muleta no le bajó la mano para someterlo y a pesar que el animal acudía con clase a la pañosa el colombiano estuvo vulgar.

El toreo de Tomás Campos tampoco deleitó a la concurrencia. A su primero lo recibió con unos estatuarios, para pasar a continuación a torear en redondos con la suerte descargadilla y sin ligar. No quiso ni supo entender en ningún momento al novillo que le tocó en suerte, y en lugar de darle distancia, prefirió el arrimón, muy de moda en la actualidad, tratando de demostrar lo que no pudo hacer toreando. Sin embargo su segundo fue un novillo que le costaba tragarse los muletazos y acudía al engaño con la cara alta. El burel iba mejor por el pitón derecho y necesitó que le pusieran delante una muleta que lo llevara muy toreado, y así intentar ligar las series. El torero prefirió el monopase y al final se puso pesado tratando de justificarse.

Curro de la Casa se encontró con un novillo que iba con tranco a la muleta y el torero se limitó a no colocarse en su sitio, rematar los pases para fuera, dejándose enganchar la muleta en cada muletazo y acompañar el viaje al novillo. Después de una larga faena con la mano derecha se puso a torear al natural cuando ya el novillo le costaba mucho acudir al engaño. Lo desbordó su enemigo, y el torero lo único que le ofreció fue vulgaridad y el clásico arrimón al final de faena. Su segundo fue un burel más exigente, ya que le costaba tragarse los muletazos y este hecho condicionaba al torero a dejarle colocada la muleta después de cada pase si quería ligar las series, pero dio la impresión que eso era lo que no quería el torero, o, que no encontrara los recursos necesarios que le solicitó su oponente. Así está la fiesta.

©J. Barranco



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