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domingo, 2 de abril de 2017

2 de abril de 2017: El quinto salvó a La Quinta


Plaza de toros de Las Ventas del Espíritu Santo Corrida Goyesca.


Ganaderías

5 Novillos de La Quinta y 1 de Rehuelga lidiado en sexto lugar, ambas ganaderías de procedencia Santa Coloma. El segundo fue devuelto a los corrales por inválido y sustituido por un sobrero de la ganadería de San Martín, de la misma procedencia. Mal presentados, mansos, blandos y de juego variado en la muleta, destacando el quinto que con un preciado pitón izquierdo salvo la tarde y la honrilla del ganadero.

Terna:
  • Manolo Vanegas: De malva y oro. Estocada entrando por derecho que sale trompicado. Tímidos aplausos. Estocada algo atravesada en el cuarto, recibiendo con ello una ovación. Tuvo que despenar al tercero con una estocada que hizo guardia y al sexto al ser cogido su compañero García Navarrete. En el tercero, silencio. En el sexto estocada trasera atracándose de toro. Aviso. Aplausos. 
  • Ángel Sánchez: De rosa palo y oro. En el primero de su lote, metisaca perdiendo la muleta. Pinchazo y estocada traserilla perdiendo de nuevo la muleta. Aplausos del autobús. Tres pinchazos y estocada. Vuelta al ruedo. 
  • García Navarrete: De azul pavo y oro. Fue corneado por su primero al entrar a matar, y fue retirado a la enfermería. Al burel lo despenó Manolo Vanegas. 

Presidente: D. Jesús Mª Gómez. Sin comentarios significativos en su labor. 

Suerte de varas: 

  1. Hurón. 453 Kg: Protestado por falta de trapío. No fue castigado en las ocasiones que acudió al caballo e hizo una fea pelea con el montado. Fue un novillo blando con una sosa embestida.
  2. Cigarrón. 534 Kg. Justo de cara. Sobrero de San Martín. En la primera entrada al caballo fue picado muy delantero tapándole la salida. El animal mostró blandura y mansedumbre. En la segunda entrada el piquero rectificó el castigo pero continuó mostrando signos de mansedumbre. Novillo blando y manso que mostró peligro en la muleta.
  3. Coletero. 460 Kg: En ambas entradas al caballo mostró mansedumbre y salió suelto. Su juego fue de manso, blando y complicado en la muleta. 
  4. Fontanero. 508 Kg: En la primera vara fue castigado trasero y se defendió, saliendo suelto. En la segunda se arrancó de largo pero salió suelto al sentir en castigo del hierro. Manso que se dejó torear en el último tercio.
  5. Pavito. 460 Kg: En ambas entradas fue mal picado. En la primera hizo una fea pelea y en la segunda se dejó pegar. Manseó en el caballo y puso el triunfo en la muleta de su matador, embistiendo con una clase soberana.
  6. Jarduo. 472 Kg. De la ganadería de Rehuelga. El picador lo castigó sin piedad. En la primera vara marcó en el brazuelo y en la segunda le arreó con saña. ¡Vengativo el montado! El novillo manso, llegó a la muleta con mucho sentido debido a la mala lidia a que fue sometido.

Cuadrillas y otros

En una tarde de temperatura fresca y con casi media entrada, se celebró la segunda novillada de la temporada. Hicieron su presentación en el coso venteño los novilleros, Ángel Sánchez y Daniel García Navarrete. En el tercero de la tarde el torero jienense, Daniel García Navarrete recibió dos cornadas graves al entrar a matar, una en el muslo y otra en el cuello. El novillo se enceló con el torero sobre la arena tirándole derrotes, marcando en los tendidos unos momentos dramáticos hasta que los peones pudieron separar al animal de la presa. Las dos cornadas fueron graves y a punto estuvieron de terminar dramáticamente. También el torero de plata, Fernando Téllez fue volteado por el segundo de la tarde, siendo retirado a la enfermería por sus compañeros. En el quinto reapareció. 

El sexto recibió una lidia muy mala. Los profesionales de plata tuvieron que pasar cinco veces por la cara de su enemigo para colocar los cuatro palos reglamentarios. Una vergüenza para todo aquel que sienta vestirse de torero. 

Comentarios:

El quinto de la tarde salvó a La Quinta, se asemeja a un retruécano pero fue la verdad. Los novillos de La Quinta fueron deslucidos, mansos, blandos y sin gota de casta, pero el quinto sacó nobleza y mucha clase, con una embestida tan clara y arando el ruedo con el morro, el torero sacó de su muleta unos naturales que levantaron los olés de los tendidos, sin descomponer la figura, arrastrando la bambas de la muleta por la arena. Fueron unas series donde cada muletazo era eterno, llevando al burel prendido en los vuelos de la pañosa, quedando colocado para el siguiente muletazo. Tuvo mucha hondura la faena, pero para poner un pero, sin ánimo de molestar a los se llegaron a emocionar, el torero debía haberse cruzado algo más, ya que citaba con la pierna contraria escondida, y el animal no merecía ese detalle. Pero los sueños fraguados con el toreo hondo se desmoronaron al entrar a matar. Fue una pena, torero, pero la suerte suprema de la misma manera que da, quita. También dejó el torero dibujadas unas verónicas en un quite que no dejaron indiferentes a los aficionados. En el segundo de la tarde y ante un sobrero de San Martín, el torero madrileño se encontró con un animal con una embestida incierta y a pesar que intentó pasarlo en la muleta con mucha quietud, al novillo le costaba tragarse los muletazos, y en lugar de usar las lecciones de lidia, intentó el toreo moderno ante un animal que no mereció ese detalle y que perdía la verticalidad en cuanto lo sometía.

El venezolano Manolo Vanegas por su parte, le tocó lidiar tres novillos, más el tercero, donde solamente tuvo que cuadrarlo para entrar a matar. . Tuvo que ser un momento duro para el torero después de la cogida de su compañero de cartel. En su primero se encontró con un enemigo blando y soso en la embestida, al cual no podía bajarle la mano ya que el animal le rendía cuentas al albero hincando las manos. El astado solo tuvo nobleza, pero con esa materia el torero nada pudo hacer. En el cuarto intentó el toreo templado pero la faena no llegó a los tendidos. El novillo tenía poco recorrido y el coleta tiro en todo momento de pico. En el toreo al natural se limitó a acompañar el viaje de su enemigo. Al final se puso pesado. El sexto, un novillo de Rehuelga, llegó a la muleta con mucho sentido, motivado por la mala lidia recibida y no permitió que el torero lo mangonease con el toreo moderno. El matador terminó desconfiado y remató su faena con las consabidas manoletinas que casi le cuesta un disgusto.

El único novillo que Daniel García Navarrete toreó fue un galán que no quiso pelea en ningún momento y cuando acudía a la muleta lo hacía buscando la presa que se escondía detrás de ella. El matador no encontró los recursos para este tipo de enemigo y quiso hacer las cosas poniéndose bonito, pero lo único que consiguió fue exponer con una faena que su enemigo no se merecía por su falta de casta. Al natural lo desbordó Después de intentarlo por ambos pitones, y al entrar a matar el astado lo prendió encelándose con el torero con mucha violencia. Le deseamos una pronta recuperación.



©Pepeíllo.

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