jueves, 17 de mayo de 2012

16 de mayo de 2012: Faltó casta y sobró mansedumbre


Toros. De El Montecillo. Encaste, Juan Pedro Domecq, en la línea de El Ventorrillo.
Terna:
  • El Cid: Estocada habilidosa y 3 descabellos. Silencio. Pinchazo sin soltar, estocada trasera y descabello tras aviso. Silencio.
  • César Jiménez: Estocada tendida y desprendida y descabello tras aviso. Silencio. Cuatro pinchazos y se echa el toro. Silencio.
  • Iván Fandiño: Media desprendida, pinchazo caído y descabello tras aviso. Silencio. Estocada baja, oreja.

Suerte de varas: Mal juego de los astados de Francisco Medina que derrocharon mansedumbre desde el primero hasta el último. Y ahora con la reforma laboral, los toreros debían plantearse despedir a los picadores, o como menor medida mandarlos a la escuela de picadores
  • Primero: Enrollado: En la primera vara lo pica trasero y el toro hace una fea pelea. En la segunda entrada lo sujeta solamente.
  • Segundo: Ilustrado. No se emplea en el castigo y pierde las manos y no precisamente por codicioso. En la segunda entrada al caballo se deja pegar, pero no le gusta mucho el caballo. Mansea.
  • Tercero. Renacuajo. En la primera vara lo pica muy trasero. El toro sale suelto y le cuesta humillar. En la segunda vara se defiende. Otro manso de escaparate de esta especie.
  • Cuarto. Codiciado: Pica trasero y le hace la carioca, el animal se defiende del impresentable montado que le ha tocado soportar, sale suelto y mansea como sus hermanos de camada. En la segunda vara, lo pican trasero y rectifica el piquero. Sale suelto.
  • Quinto: Imperdible: Acude primero al picador que tapa puerta, después se va al otro caballo. No se emplea, sale suelto y entra de nuevo al caballo al relance, aunque tampoco se emplea. Manso.
  • Sexto: Desconocido. Romanea y levanta al mastodonte y el piquero sale despedido por los aires, sin consecuencias. En la segunda entrada al caballo lo pica trasero, pero sin castigar al animal.
Presidente: Sólo un borrón en la actuación del presidente. La concesión de la oreja en el sexto, después de un bajonazo de Fandiño.

El ganado que vendió Francisco Medina a los espectadores de Las Ventas a través de la empresa que gestiona la plaza, fue una mansada para olvidar. Lo que los espectadores desconocían fue como se llevó a cabo la negociación y cuanto pagó la empresa por la corrida, ya que no es lo mismo comprar lo mejor de la camada que el resto. Todo depende de lo que se pague por la corrida. Lo que también ocurrió en este caso es que los aficionados tenían muchas esperanzas en esta ganadería, ya que tiene impreso en sus retinas las buenas corridas que este ganadero ha dado en Madrid cuando era propietario de la ganadería de El Ventorrillo, antes de vendérsela a Fidel San Román, quedándose él con una punta de la ganadería cuando se deshizo de ella. Todos creían que “Paco Medina” se había quedado con lo mejor de su camada, y al crear con esa punta la de El Montecillo, este ganado era de garantía. Desgraciadamente se pudo comprobar que no. Algo ha tenido que hacer mal el ganadero para que el comportamiento de sus toros fuera más propio de haber ido directamente al matadero que a una plaza de toros. Mansearon desde que salieron por chiqueros y lo que es peor, la falta de casta era evidente. Toros sin codicia, y que buscaban el camino de la salida en cuanto que alguien en el ruedo solicitaba su colaboración. Eso sí, de correcta presentación, hubo un toro que pesó 622 Kg, que iba camino de cumplir los seis años, y claro, con esa edad o lo manda el ganadero al matadero o lo vende para las calles. Fue una suerte sacarlo en la denominada primera plaza del mundo, ya que para el ganadero significaría un gran negocio, pero para los espectadores, no.

Uno tras otro fueron llenando de mansedumbre el albero de la plaza, y con ello trasmitiendo el sopor a los tendidos. Salvó el sexto, de algo mejor condición y que ofreció la oportunidad de cortar una oreja al torero bilbaíno, Iván Fandiño. La duda que quedó en los aficionados fue ¿qué hubiera ocurrido si ese toro lo lidia otro torero? ¿Hubiera ocurrido lo mismo que los anteriores, que en cuanto remataban los pases se iban a tablas?, ajustándonos a la realidad, el matador lo mantuvo metido en la muleta ligando unas series de redondos bajando la mano. Por el pitón izquierdo el toro tenía menos recorrido y el matador no fue capaz de prolongar la embestida. Se pasó de faena y lo despeno con una estocada baja. El premio concedido fue excesivo. Al tercero de la tarde, Fandiño lo sacó a los medios, y al no someterlo en la muleta el toro salía suelto de los pases, y al menor descuido del matador, se le marcho a tablas. Allí le quito las moscas y lo despenó.

El Cid pasó por Las Ventas como lo viene haciendo en los últimos años, aliviándose como si con el no fuera este negocio. Su primero llevado por su mansedumbre, se le marchaba a tablas en cuanto remataba los muletazos, pero tampoco hizo nada por someterlo, llevarlo muy toreado y dejarle la muleta puesta después de rematar los muletazos para evitar que se le marchara a aquerencias. Cuando un torero está vulgar, el siguiente paso en sus actuaciones es ponerse pesado y eso fue lo que le ocurrió. Su segundo fue otro toro descastado, pero cuando le ponía la muleta delante, remataba para fuera y se colocaba fuera de cacho. En fin el toreo moderno. Se le vio apático y demasiado sobrecargado de corridas.

César Jiménez por su parte no hizo olvidar a sus compañeros de cartel, aunque tuvo un toro, el quinto, que comenzó con buen tranco en la faena de muleta, pero este tipo de toreros necesitan recetarles 100 pases a sus enemigos para conseguir gustarse, pero eso no quiere decir que guste a la concurrencia. El toro tuvo su faena, lo que pasó es que Jiménez no lo aprovecho y después de darle una serie de naturales, eso sí, perdiéndole pasos y rectificando terrenos, el toro se aburrió y se rajó. Era lo lógico. Hay toros que aunque manseen y muestren bondad en sus acometidas, no son tontos. Su primero fue un borrego sin codicia y sin recorrido en la muleta, pero el torero aprovechó para dar un recital toreando metiendo el pico de la muleta, como si los aficionados de esta plaza desconocieran esta forma de torear.

De los toreros de plata destacar un buen par de Roberto Martín, Jarocho, al sexto de la tarde que levantó los oles de la plaza.

©Pepeíllo

miércoles, 16 de mayo de 2012

15 de mayo de 2012: Menos aburrimiento, hubo de todo


Toros. De El Ventorrillo. Encaste, Juan Pedro Domecq.

Terna:
  • Julio Aparicio: Bajonazo de infame, dos pinchazos, dos sartenazos y descabello. Bronca. Pinchazo, media delantera perpendicular y dos descabellos. Bronca.
  • Curro Díaz: Bajonazo de escándalo. Silencio. Estocada desprendida que vale. Silencio.
  • Eduardo Gallo: Pinchazo sin soltar y estocada caída. Saludos desde el tercio. Estocada caída y descabello tras aviso.
Suerte de varas: Juego variado del ganado en los caballos

  • Primero: Romano: Desde su salida de toriles comenzó a mostrar la mansedumbre que llevaba dentro. Acudió suelto al caballo y el piquero lo picó en la paletilla, derribando al montado e hiriendo al caballo. En la segunda entrada fue picado en el 9 y siguió mostrando signos evidentes de mansedumbre.
  • Segundo: Centinela. Aunque manseó y salió suelto de su encuentro con el caballo en el primer embroque, se dejó pegar. En la segunda entrada al caballo fue picado en la paletilla después de estar a dos metros de distancia. Fue bochornosa la actuación del picador
  • Tercero: Cervato. Fue picado trasero y mal. El toro empujo con fijeza pero salió suelto de la pelea. En la segunda vara se arranca de largo y el picador lo engancha arriba, provocando los primeros oles de la feria toreando a caballo.
  • Cuarto: Terciopelo: En la primera entrada al caballo derriba al montado después de picar bajo. En la segunda entrada lo pica el reserva y después de picarlo sin medida lleva al piquero y al caballo desde el tendido 5 al 7, empujando con fijeza. En la tercera entrada el burel seguía empujando con clase.
  • Quinto: Preso: Cuando sintió el hierro salió despavorido como alma que lleva el diablo. En la segunda vara mostró igualmente mansedumbre.
  • Sexto: Histrión. En la primera entrada al caballo, hecho que se produjo antes de colocarse éste en contra querencias, no se empleó. En la segunda vara se dejó pegar para salir suelto después. Fue el clásico “arreón” de manso.

Presidente: La actuación de D. Julio Martínez Moreno, no influyó en el desarrollo de la lidia.

No me ha gustado nunca que los espectadores sembraran el albero de la plaza de almohadillas para manifestar su descontento por la actuación de un torero. Este hecho ha sido siempre una característica de los toreros artistas, cuando no tenían su tarde. Pero hay que destacar algunos detalles al respecto: el aficionado no creo que manifieste su descontento de esta manera, ya que conoce el comportamiento de estos toreros, capaces de hacerles olvidar la crisis económica o llenarlos de pesadumbre al verlos deambular por el ruedo como alma llena de pena. Han sido siempre toreros de amor y odio, algunos hasta en una sola tarde, pero nunca manifestar el descontento lanzándole almohadillas o algún otro objeto. El aficionado protestará siempre cuando alguien trate de atentar contra la pureza de la fiesta, pero se cuidará mucho de perjudicar a los profesionales que se visten de luces, por muchos motivos que tengan en su haber, ya para eso están los representantes de la autoridad, aunque en la mayoría de los casos no ejerzan las funciones que se les son encomendadas. Y sin ánimo de hacer demagogia, ¿por qué este público que tira almohadillas a los toreros, no manifiesta su descontento cuando tratan de engañarnos los taurinos atentando fraudulentamente contra la fiesta?

Ayer ocurrió de todo en la plaza, de todo, menos aburrimiento. Toros que mansearon, toros que se dejaron pegar en los caballos, otros acometieron rayando en la bravura, picadores que sufrieron con el fin de parar las acometidas de sus enemigos, animales que empujaron en el caballo con clase, poniendo de pie a los aficionados, incrédulos porque no se creían lo que estaba viendo. Hubo hasta un piquero que pico arriba, y claro, tuvo que apretar para intentar atemperar la acometividad de su enemigo, para que no derribara su montura. Hubo un toro que se arrancó de largo y el piquero lo enganchó en el morrillo sin tener que rectificar. Otro toro traslado de tendido al caballo y a su montado empujado. Hubo picadores que picaron trasero y algunos en la paletilla. Con esto el tedio se quedó en casa.

En la parte negativa, hubo toros que mansearon, buscando las querencias desde que salían al ruedo. La mayoría de ellos no facilitaron las cosas a los coletas, ya que presentaron muchas dificultades sobre todo en el juego que dieron en la muleta. Julio Aparicio, aparte de no tener su tarde en cuanto al lote que le tocó en suerte, se inhibió también en sus funciones de director de lidia, e incluso permitió que dos banderilleros de la cuadrilla de Eduardo Gallo estuvieran solos en el anillo de la plaza a merced de su enemigo cuando intentaban banderillear al sexto de la tarde, mientras él estaba junto al burladero del 5, mostrando una profesionalidad impropia de alguien que se viste de luces. Eso, no matador, si su corazón ha dejado de ser torero, retírese, la afición sentiría mucho perder a un a torero de sus características, pero eso es lo mejor, para Ud. y para la fiesta.

El único torero de la terna que tuvo a un enemigo que le permitió sacar de su muleta algunas esencias de temple y ligazón, fue Gallo en su primero hasta que el toro sacó a relucir lo que llevaba dentro. Al inicio de faena se dobló con él consiguiendo un gracioso cambio de manos y un pase de pecho de pitón a rabo. Aguantó un gañafón de su enemigo que le puso los pitones en el cuello y comenzó a protestarle por ambos pitones. El toro necesitó una muleta poderosa para someterlo, algo que el torero no estuvo a la altura. En su segundo se dobló con torería, pero cuando intentó pasarlo de muleta el toro comenzó a defenderse y lo que necesitaba era un torero con dotes lidiadoras y no el toreo bonito que trató de imprimir Gallo.

Curro Díaz en su primero se encontró con un animal que sólo le permitió con la muleta un trasteo y a eso se limito el espada. En su segundo, se dobló con el intentando meterlo en la muleta pero su enemigo no estaba por la labor de colaboración .Le costaba tragarse los muletazos, y su único propósito era marcharse a toriles. El espada de Linares lo intentó pero después de sufrir un desarme en querencias, decidió despenarlo.

©Pepeíllo

martes, 15 de mayo de 2012

14 de mayo de 2012: Oreja de regalo




Corrida de novillos: 4 de Buenavista y 2 de Fernando Peña, lidiados en 4º y 6º lugar. Terna:
  • Conchi Ríos
  • Tulio Salguero
  • Gonzalo Caballero (Nuevo en esta plaza).

Novillos
  • Primero: Indiano: Lo pica trasero y derriba al montado en un acto heroico ya que estos caballos son auténticos mastodontes imposibles de derribar. En la segunda entrada al caballo lo pica trasero y le barrena el lomo. Así las gastan estos individuos del castoreño con el consentimiento del torero de turno.
  • Segundo: Juncoso: En la primera vara hizo una fea pelea con el caballo y en la segunda lo picó bajo, rectificando posteriormente.
  • Tercero. Palmero. Acude suelto al caballo y el montado lo pica trasero y con saña. En la segunda entrada le tapa la salida y le arrea de lo lindo. El torero después lo invitaría a cenar.
  • Cuarto. Melenitas: En la primera vara mostró signos de mansedumbre, tratando de quitarse el hierro de encima. En la segunda lo picó trasero, pero sin mostrar acometividad.
  • Quinto: Mesonero: Acude al caballo suelto y el piquero marca el puyazo sólo, el novillo mostró mansedumbre tratando de quitarse el hierro de encima. En la segunta vara marcó el puyazo.
  • Sexto: Agüero. Un toro de 528 Kg. En la primera vara fue picado en la paletilla, letapó la salida y le castigó sin piedad. En la segunda entrada lo picó en el 9, y dejó al pobre novillo hecho un trapo. Para estos señores no hay ley, hacen en el ruedo lo que les da la gana, con el beneplácito de su matador. ¡De pena!

Incidencias: El primero de la tarde fue sustituido por un sobrero de la ganadería de Couto de Fornilhos, al romperse el cuerno derecho al derrotar en la barrera, a la altura del tendido 8, cuando hizo hilo persiguiendo al torero de plata Raúl Corralejo desde el anillo de la plaza. El torero salió ileso debido a la fortuna que en esta ocasión fue su aliada. Destacar que ningún compañero se le ocurrió salir para echarle un capote, y nunca mejor dicho.

Mucha ilusión le tuvo que hacer a Gonzalo Caballero la oreja que le concedió el presidente y muchas ganas de conceder trofeos debieron tener los que la solicitaron, ya que el torero se durmió dando la vuelta al ruedo en honor de multitudes. El chaval no se lo creería y pensaría: voy a recrearme en esta suerte ya que posiblemente no vuelva a repetirse. La afición le desea que se cumplan sus deseos, pero, por favor, que tenga un poco de compasión a los que estamos en los tendidos, porque con esta sequia de arte, los festejos se hacen interminables. Cuando quisieron despenar a los seis novillotes, eran las nueve y media de la noche, y en la plaza no sirven la cena.

El chaval mostró con la muleta variedad, imprimió temple a sus muletazos y toreo al natural con la mano derecha, y un hecho importante, estuvo en novillero, no en figura de cortijo como otros compañeros suyos, que torean como si estuvieran de vuelta. Pero su faena estuvo llena de altibajos, lo desarmó dos veces y claro, esos detalles en esta plaza pesan mucho. Una vuelta al ruedo hubiera sido más justo. Lo demás es llenar de ilusiones un esportón que al final le resulte pesado. El novillo estuvo mostrando su mansedumbre durante toda la faena. En su segundo y después de habérselo dejado su picador para el arrastre, se puso pesado, seguramente intentando ablandar el corazón del agradecido público venteño, para que le solicitara la segunda oreja, sin embargo dejó irse de rositas al impresentable picador.

El primer novillo de Conchi Ríos era una raspa que no quiso pelea desde su aparición en el ruedo. Fue sustituido por un sobrero de Couto de Fornilhos al romperse un cuerno intentando alcanzar a un peón y topar contra la barrera. Fue un manso encastado que la torera no pudo con él. Salvó los primeros compases de la faena, que se dobló con su enemigo todo lo que hizo después estuvo por debajo de su oponente. Un animal que se comía la muleta. En su segundo tuvo el problema del aire que la dejaba al descubierto, pero tampoco intentó de buscar los terrenos más adecuados. La faena se fue diluyendo en una serie de muletazos inconexos hasta que aburrió al novillo. .

El primer enemigo de Tulio Salguero se quejaba por el pitón derecho y como el torero siguió intentándolo en redondos el novillo lo desarmó. El coleta mostró pocas habilidades con la muleta ya que no corría la mano para rematar los muletazos y citaba con la muleta retrasada. Como último recurso llevó a cabo el arrimón, pero no caló en los tendidos. A su segundo lo recibió con el pase cambiado citando desde el anillo, pero poco a poco la faena se fue disolviendo en la vulgaridad absoluta. Su enemigo se comía la muleta pero no supo aprovechar sus condiciones, recetándole por el contrario una serie de trapazos, llenos de ventajas, perdiéndole pasos y toreando con la muleta retrasada. Un desastre. Al final se pone pesadísimo y al novillo también harto de tanta vulgaridad aprovechó un descuido y lo desarmó, terminado con esto cualquier atisbo de ilusión del torero.

©Pepeíllo

lunes, 14 de mayo de 2012

13 de mayo de 2012: Otra corrida de saldo


Toros. 4 toros de Valdefresno y 2 de El Vellosino, lidiados en 2º y 4º lugar.

Terna:

  • Matías Tejela: Media estocada tendida y trasera y un descabello. Estocada trapera, caída y atravesada saliéndose de la suerte. Pitos.
  • Miguel Tendero: Estocada casi entera caída y atravesada, saliéndose de la suerte. Silencio. 3 pinchazos y descabello. Silencio benevolente.
  • Juan del Álamo: Estocada trasera que hace guardia y 5 descabellos División de opiniones cuando saluda desde el tercio. Metisaca, 3 pinchazos, estocada trasera y tendida y 3 descabellos. Silencio benevolente.
Suerte de varas: Salvo el primero, que se dejó pegar con fijeza, los demás mansearon en el caballo
  • Primero: Caraalegre. En la primera vara fue picado trasero. El toro empujo con fijeza pero el piquero le tapó la salida. Perdió las manos. En la segunda vara fue picado trasero.
  • Segundo: Entra al caballo suelto y al sentir el hierro sale huyendo del montado. En la segunda vara al sentir el hierro salió huyendo de la pelea. Manso con descaro.
  • Tercero: Marquesino En la primera entrada al caballo se duerme en el peto, pero no lo pican. En la segunda vara lo sujeta el piquero, pero no lo castiga.
  • Cuarto: Alpargatero. Lo pica trasero tapándole la salida, mansea y sale suelto. En la segunda vara lo dejan fuera del lugar donde se encontraba el caballo, cuando acude al montado sale suelto sin castigo. Manso.
  • Quinto: No quería pelea, buscando los terrenos de nadie. Cuando acude al caballo lo sujeta solo, pero no le tapa la salida. En su segunda entrada al caballo no quiere pelea y continuó manseando.
  • Sexto: Guerrito En su primera entrada al caballo no lo castiga y sale suelto. En la segunda vara se marcha al reserva y éste le zurra la badana. Manso.
Presidente: La actuación de D. Manuel Muñoz Infante no influyó en el transcurso normal de la lidia, salvo que permitió que se lidiara una corrida mal presentada, con algunos ejemplares impropios de una plaza de toros..

Estos empresarios se van superando. Cada tarde es peor que la anterior y los que se vistieron de luces no aportaron nada que los aficionados no esperasen de antemano. Salieron por chiqueros toros que causaron la crispación en los tendidos, y pusieron en entredicho la autonomía de los veterinarios y de los representantes de la autoridad. Y eso que habían sido rechazados cuatros toros de la ganadería titular, El Vellosino, y la corrida tuvo que ser remendada con cuatro ejemplares de Valdefresno. Hay ganaderos que aún tienen un atisbo de honradez y algo de romanticismo y cuando se produce una situación de este tipo, retiran toda la corrida. Sin embargo hay otros que permiten dejar un retal como muestra. Un retal que hizo reflexionar a la concurrencia comentando: si esto es lo ha pasado el reconocimiento, como sería lo que han rechazado los veterinarios. Ese no es el camino, ganadero.

Los dos toros que se lidiaron de El Vellosino, uno en segundo lugar, fue protestado por su mala presentación, feo de hechuras, sin defensas y sin trapío, confirmando lo que todo aficionado conoce: en Madrid se ha impuesto el medio toro, como ocurre en cualquier otra plaza, ya que al empresario le saldría a precio de saldo. Hubo algún espectador que llegó más lejos, invitando a la empresa y a los veterinarios que abandonaran la gestión del coso. Sus razones tendría. Este toro le tocó en suerte a Miguel Tendero. Mas que suerte se podría decir mala suerte, ya que el chaval tuvo que soportar la crispación del público. Pero el torero tampoco hizo nada para aplacar su desaliento. Al animal le costaba humillar, pero cuando lo sometía el toro metía la cabeza con claridad, pero, siempre ocurre lo mismo, estos toreros no saben hacer otra cosa que colocarse donde no deben y embarcar al toro en la muleta dejando un pitón y medio fuera. En fin un desastre. El segundo de la ganadería titular, lidiado en cuarto lugar, fue un manso para mostrar en un escaparate esta condición.

Tampoco los toros de Valdefresno fueron una fuente de bravura ni de presentación: al contrario, el quinto fue protestado por su escaso trapío, mansearon y algunos de ellos pusieron en entredicho la capacidad lidiadora de los toreros y de sus cuadrillas cuando tenían que colocarlo en el caballo. La bravura en esta raza de animales está casi desaparecida. El primero de la tarde mostró blandura y lo mantuvo en pie la poca casta que el toro tenía y que le puso en bandeja al torero un triunfo que Tejela no supo aprovechar. Ya se sabe: el toreo moderno, torear fuera de cacho, meter el pico de la muleta y rematar los pases a dos metros de distancia. Este toreo aun no ha calado en esta plaza, y lo que es más preocupante, es difícil encontrar a un coleta que pueda hoy con un toro que posea ese bien tan preciado por el aficionado que es la casta, y si llega a dominarlo toreando, sacarle la bravura, pero eso en la actualidad es casi una utopía.

El segundo del lote de Tejela, fue un manso que no plantó pelea en ningún momento al torero, salía huyendo de los capotes, y cuando llegó a la muleta lo hizo defendiéndose debido a la escasez de fuerzas. El torero ante este panorama decidió abreviar, hecho que el respetable le agradeció. Tendero en el quinto de la tarde se encontró con otra papeleta similar a la de su primero, un toro protestado por escasa presentación. La pelea en varas no existió y cuando llegó a la muleta intento someterlo por bajo pero su enemigo lo desarmó y el astado se limitó a mostrarle al torero el camino de sus querencias: chiqueros.

Al tercero de la tarde, sin trapío, le salvaba la cabeza. Medía un metro de pitón a pitón, pero como a sus hermanos de camada le sobró blandura y le falto casta. Juan del Álamo consiguió sacarle dos largos naturales que animaron a la concurrencia que ante tal escasez de toreo, parecía un espejismo lo que estaban viendo. A continuación dio una serie de tres naturales abrochados con el de pecho, pero todo terminó cuando se hizo presente el toreo en redondo, lleno de ventajas, despegado y con el pico presente en todos los muletazos. Una estocada que hizo guardia terminó con cualquier hilo de esperanza para el triunfo del coleta. Su segundo, un manso de saldo, comenzó a buscar la querencia nada más aparecer en el ruedo, complicándole la vida a la cuadrilla que no encontraba la manera de ponerlo en suerte ante el caballo. Con la muleta le costaba tragarse los muletazos, con esto el torero llegó a ponerse pesado y no estaban las cosas en los tendidos para perder el tiempo en estas minucias.

©Pepeíllo

sábado, 12 de mayo de 2012

11 de mayo de 2012: Gracias presidente


Toros. De Montalvo. Encaste: Domecq. Devuelto el segundo, en su lugar se lidió un sobrero de Yerbabuena.

Terna:
  • José Ignacio Uceda Leal: Estoconazo hasta los gavilanes. Saludos desde el tercio. Media estocada y descabello. Pitos.
  • David Mora: Dos pinchazos y estocada baja. Silencio. Estocada en los bajos y atravesada. Silencio benevolente.
  • Esaú Fernández: Media estocada tendida y descabello. Silencio. Bajonazo de juzgado de guardia. Silencio.
Suerte de varas: Se puede considerar que la suerte de varas ha sido un puro trámite
  • Primero: Malauva. La suerte de varas fue un simulacro ya que el toro no tenía fuerzas para mantenerse de pie.
  • Segundo: Equivocado. No fue castigado ya que el toro blandeo en su pelea con el piquero. Solo se dejó castigar.
  • Tercero. Camarón. En la primera vara acude al caballo suelto. Lo pican trasero y cuando sale de la suerte pierde las manos. En la segunda vara acude con alegría y es nuevamente picado trasero, perdiendo las manos igualmente.
  • Cuarto. Mosquetero. No lo ponen en suerte y lo castigan trasero. Se cae cuando lo sacan del caballo. En la segunda vara el piquero lo sujeta sólo.
  • Quinto: Dinamitero No lo ponen en suerte, no se entrega en la pelea y sale suelto. En la segunda vara lo sujeta solo.
  • Sexto: Correlindes En la primera entrada al caballo el montado marca el castigo solo y trasero. La segunda vara es una copia de la primera.
Presidente: La actuación de D. Julio Martínez Moreno en el primer toro estuvo a punto de provocar un escándalo público. Muchos se cuestionaron que papel representan estos señores en el palco de la autoridad competente. Realmente lamentable.

NOTA: Al finalizar el paseíllo se guardo un minuto de silencio en memoriadel ganadero, Salvador García Cebada, creador de la ganadería de Cebada Gago.

Sin su actuación de ayer que hubiera sido de estos sufridores espectadores que soportan estos lamentables espectáculos con toros cadavéricos, que salen de la dehesa sin agresividad y hechos a la medida de los toreros como si de un traje de luces se tratara, con la única diferencia que por lo menos algunos saben lucirlo, eso sí, muy pocos. Que habría sido de estos sufridos espectadores si se hubiera dedicado Ud. a devolver a los corrales toro tras toro, no se encontrarían aficionados que hubieran soportado lamentable espectáculo, con el agravante que al día siguiente tienen que estar preparados para soportar el siguiente envite. Porque Ud. Sr. Presidente tiene unos días para recuperarse del desgaste que supone tener que tomar estas decisiones tan importantes, y encima para que sean criticadas por los aficionados, que le insultan desde las tendidos cuando no devuelve un toro, que a criterio de los que pagan su entrada, está en estado de ruina. ¿Saben lo que le decían ayer algunos”inconscientes espectadores”? ¡Que estaba Ud. al servicio de los empresarios!, ya que si no devolvía un toro, la empresa se ahorraba el importe de un sobrero, y claro, en tiempos de crisis era ir contra la fiesta.

Otros espectadores, bajo el efecto que les causó lo que ocurría en el ruedo, se permitieron el lujo de criticar a los empresarios de esta plaza, comentando que compraban las corridas a bajo coste, vamos, como si fueran viajes de avión y que las consideradas cabeza de camada, los ganaderos las vendían a otros empresarios que al parecer pagan más y mejor. Eso es criticar por criticar. . Que no haría Ud. por la fiesta. Me consta que hasta se enfrentan Uds. los presidentes, a ese grupo de taurinos que gobierna sin escrúpulos los entresijos de la fiesta cuando tratan de colocar el medio toro en las corridas que torean sus figuras. La realidad es que cuando lo hacen el toro que sale por toriles no tiene el trapío que cuando torean toreros modestos. Y eso que lucha Ud. y sus compañeros de cartel presidencial contra el fraude, que si no lo hicieran, que sería de los aficionados.

Lo que no llegan a comprender estos es que cuando un toro no reúne las condiciones necesarias para la lidia, como le pasó al primero, ¿por qué el presidente de turno no lo devuelve a los corrales? Y cuando lo hace es bajo la presión de las protestas de los aficionados, y en la mayoría de los casos, ni en esas condiciones, por muy evidente que sea, poniendo en entredicho la autoridad que representa. Si lo hiciera el empresario a nadie le sorprendería. Otro problema que no llegan a comprender es como no hacen algo para evitar la corrupción que hay en la fiesta, comenzando por modificar el patrón que han impuesto los taurinos del toro Artista/borrego/cadavérico, con el fin de devolver al ganado la agresividad que le ha caracterizado siempre. Y el torero que no quiera torearlo, que se marche a su casa. La afición está cansada de toreros artistas, que en realidad son unos pegapases ventajistas, que solo saben torear borregos adulterados, imprimiendo a su labor una falta total de emoción. Que aburren a los espectadores con faenas eternas. Lo peor es son el espejo de los toreros jóvenes, como le pasó a Esaú Fernández, que con el propósito de agradar, se puso pesado y el público le increpó su labor, pidiéndole por favor que terminara con el cadáver que le había tocado en suerte.

Después de tomar la decisión de dejar en el ruedo al primer toro/cadáver, puso en evidencia al torero Esaú Fernández, que tomaba la alternativa. Menudo problema se le presentó al chaval que quiso brindar el toro de su alternativa, como suele ocurrir en estos casos, y el público inconsciente le rechazó el brindis ¡Pobre torero, que desilusión se llevaría. La corrida de Montalvo estuvo muy mal presentada, algunos de ellos atacados de kilos y feos de hechuras. y sobre la labor de los toreros, destacar el estoconazo que le recetó Uceda Leal a su primero, el quite que llevó a cabo David Mora al primero de Uceda Leal y los muletazos de recibo que dio al quinto, segundo de su lote, pero con esto terminó todo, el toro se rajó y el torero no supo encontrar la medida que necesitaba su enemigo.. Hay que destacar también que David Mora no termina de encontrar el sitio que dejó el año pasado, dando la impresión que se lo dejó en su campaña americana.

©Pepeíllo

viernes, 11 de mayo de 2012

10 de mayo de 2012: Toreros sin afición

Toros. 5 de El Cortijillo y uno de Lozano Hermanos. Encaste: Núñez, Alcurrucen.


Terna:
  • Miguel Abellán: Dos pinchazos y bajonazo descarado. Pitos. Pinchazo y estocada trasera en la suerte contraria y tres descabellos. Silencio benevolente.
  • Leandro: Dos pinchazos en los bajos sin soltar, pinchazo hondo desprendido, aviso y descabello. Silencio benevolente. Estocada caída y atravesada tirándose a matar fuera de cacho. Silencio.
  • Antonio Nazaré: Pinchazo y bajonazo descarado. Palmas de tango. Pinchazo y estocada contraria y trasera.

Suerte de varas:
  • Primero: Chaqueta. Entró suelto al caballo en el tendido 2 ya llí fue picado. No dejó colocar al caballo contra querencias. Una autentica capea.
  • Segundo: Fiscal No lo puso en suerte y el toro no se empleó. En la segunda vara no se empleó ni toro ni el montado.
  • Tercero. Zagal Lo pica trasero y el toro mansea en la pelea. En la segunda vara el piquero le pega sin medida y el toro sale suelto.
  • Cuarto. Antequerano. En la primera vara le hizo la carioca. En la segunda lo puso de largo y el toro acudió con alegría, pero no fue castigado.
  • Quinto: Fatigado El picador marca arriba y el toro se deja pegar, al levantar la vara el toro derriba al caballo. En la segunda vara cambió el tercio sin ver al toro en el caballo.
  • Sexto: Gaitero El toro al no ser parado de salida.

Presidente: El ganado de El Cortijillo no le dio problemas al presidente, ya que aunque llenaron el redondel de mansedumbre no dieron motivo para dudar de la seriedad del usia.


Hoy la mayoría de los toreros que salen de la escuela taurina no sienten la afición por esta profesión. Este hecho se deduce cuando se les ve actuar en los ruedos Estarán en el convencimiento que con vestirse de luces y dar pases, está justificada su presencia en este mundillo y el alcanzar los primeros puestos del escalafón depende del número de orejas que corten, no de la manera que las consigan.

Este hecho por el que atraviesa la fiesta no es flor de un día, sino que para llegar a esta situación muchos toreros han ido dejando en el camino su forma de interpretar el toreo, seguramente porque los públicos han sido benevolentes y no les han exigido nada más que el triunfo fácil con la concesión de orejas de manera con faenas insulsas y sin contenido, y claro, eso es lo que se ha impuesto en los ruedos. Los toreros en la actualidad no saben la mitad de las obligaciones que deben tener cuando pisan el ruedo, y si las conocen no muestran ningún interés en ejecutarlas cuando son necesarias.

Durante la corrida de ayer, Miguel Abellán se inhibió por completo de su función de director de lidia, permitiendo que los toros, al no ser parados de salida por sus matadores con el capote, hecho que es muy común en la actualidad, campearan a sus anchas por el ruedo acudiendo a los caballos de picar, ora cuando aparecían en el ruedo, ora cuando intentaban colocarse contra querencias. Otro de los hechos que se ha perdido es poner al toro en suerte frente al picador y a la distancia necesaria para ver el comportamiento del toro ante el castigo, y que el matador quede colocado en su sitio, es decir en el lado de la cabeza del caballo. Aparte que muchos toreros se les nota que no saben hacerlo, tampoco se preocupan en intentarlo. Este mal viene motivado porque como los toros que se lidian en la mayoría de las plazas no necesitan ser castigados en el caballo, ya que ya salen por chiqueros con las fuerzas justas, hecho que el aficionado no comprende que un animal que por naturaleza es una fiera, la mayoría de ellos cuando aparecen en el ruedo han perdido la agresividad que les caracterizaba antiguamente, siendo su comportamiento más propio de un borrego que un animal que hay que dominar. Los que gestionan este mundillo conocerán las causas.

Otro de los hechos que va en aumento es picar a los toros traseros, en el mejor de los casos, porque ahora no se cortan los del castoreño en picarlos allá donde cae la puya, y en cada vara taparles la salida, eso es la vergüenza de esta profesión y lo más importante es que nadie trata de poner remedio a este atropello que cada tarde sufre la fiesta. Y para esto no hay escusas, los picadores pican trasero porque les interesa, seguramente porque de esta manera el toro pierde acometividad y los montados están más seguros en el caballo.

Toda esta serie de atropellos se dieron ayer en la plaza, sin mencionar la poca capacidad que mostraron los toreros cuando se pusieron delante del sus enemigos con la muleta en la mano. Abellán estuvo apático y vulgar. Ante su primero, un animal soso que no trasmitió nada, estuvo apagado y no dio ni un muletazo que levantar el ánimo a la concurrencia y le hiciera olvidar el calor reinante. En su segundo, un manso declarado, tanto el toro como el torero anduvieron cada uno por su lado. Es hora que Abellán se plantee su situación profesional ya que si torea sin ilusión, es mejor retirarse.

Leandro por su parte no pudo con la acometividad de su primero cuando lo recibió de capote. Y con la muleta hizo abrigar esperanzas a los aficionados al doblarse con su enemigo con algo de enjundia al comienzo de faena, todo fue un espejismo. A continuación cayó en la vulgaridad que estuvo reinando toda la tarde. En su segundo y después de una verdadera capea durante la lidia, cuando tomó la muleta se le vio instalado en el toreo moderno y sin ninguna disposición a cambiar de estrategia. Es lo que hay, y los aficionados deben plantearse lo siguiente: o lo toman, o lo dejan.

Antonio Nazaré confirmó la alternativa, y el toro de su confirmación no quiso facilitarle las cosas al torero, pero él tampoco se las puso fáciles a su enemigo, ya que cuando citaba se colocaba fuera de cacho y rectificando terrenos en todos los muletazos. En una palabra el torero moderno en estado puro. En su segundo siguió con la misma tónica, aburriendo al respetable con un torero vulgar y lleno de ventajas, metiendo el pico y citando en la oreja del toro. Al final se puso pesado y los espectadores tuvieron que recordarle con unos silbidos que todo tenía un límite.

El ganadero presentó una corrida donde cuatro de sus ejemplares estaban al límite de cumplir los seis años, es decir llevó a cabo una limpieza de corrales en toda regla. Supongo que la empresa tendría conocimiento de ello y habrá sacado el beneficio correspondiente


©Pepeíllo